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Cambios esenciales del sistema imperialista mundial desde el análisis del imperialismo por Lenin

Partido Marxista-Leninista de Alemania MLPD, Dieter Ilius, Miembro del consejo de redacción de la Revolutionärer Weg, Contribución Nº A11 a la „discusión internacional en Internet sobre el significado de 100 años de Revolución de Octubre“, 13 de septiembre de 2017

 

Lenin ha desarrollado decisivamente el marxismo, investigando el desarrollo del capitalismo de libre competencia hacia el imperialismo. En su obra sin par El imperialismo, fase superior del capitalismo, el definió el imperialismo como la "fase monopolista del capitalismo": "El imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en que ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha adquirido señalada importancia la exportación de capitales, ha empezado el reparto del mundo por los trusts internacionales y ha terminado el reparto de toda la Tierra entre los países capitalistas más importantes." (Lenin, en O. C., tomo 27, Editorial Progreso, Moscú, 1985, pág. 406).

  Los teóricos pequeñoburgueses como el filósofo italiano Antonio Negri y el estadounidense Michael Hardt, en cambio, atacan el análisis leninista del imperialismo como "completamente anticuado", en su libro Imperio, publicado en el año 2000. Afirman que el mundo había entrado en una fase nueva del desarrollo del capitalismo, "más allá del imperialismo", donde el capital financiero internacional empleara su poder inmenso para amortiguar, regular y neutralizar las contradicciones. Esta "teoría" tiene sus antecedentes en la "teoría del ultraimperialismo" del socialdemócrata Karl Kautsky en la cual quería vender el imperialismo como un progreso social.

  Al contrario de esto, sobre la base del análisis del imperialismo de Lenin, el MLPD ha analizado en su órgano teórico CAMINO REVOLUCIONARIO, los nuevos fenómenos y cambios esenciales que se habían producido en el desarrollo del imperialismo desde entonces, particularmente del imperialismo alemán, y sobre esta base ha sacado conclusiones para la estrategia y táctica. Diferentes fuerzas influenciadas por el dogmatismo, en cambio, opinan que desde Lenin sólo había cambios cuantitativos, pero ningunos cambios esenciales, o sea cualitativos, en el desarrollo del imperialismo. No se dan cuenta de que así se dirigen contra Lenin mismo y su método dialéctico. Cuando de enero hasta junio de 1916, Lenin escribió su libro sobre el imperialismo, todavía no se consideró el desarrollo ulterior del capitalismo monopolista hacia el capitalismo monopolista de Estado. Pero ya seis meses después, en el Borrador del proyecto de tesis para un mensaje a la comisión socialista internacional … él mencionó la "transición del monopolio en general al capitalismo de Estado" (Lenin, en O. C., tomo 30, pág. 288). Y escribió en el prefacio a la primera edición de El Estado y la revolución (escrito en agosto/septiembre de 1917): "La guerra imperialista ha acelerado y enconado extraordinariamente el proceso de transformación del capitalismo monopolista en capitalismo monopolista de Estado." (Lenin, en O. C., tomo 33, pág. 3). "Hemos alcanzado ahora este grado de desarrollo de la economía mundial, y este grado es el umbral de socialismo." (Lenin, Por el pan y por la paz, en O. C., tomo 35, pág. 179). La fuerza motriz para este desarrollo fue el afán de ganancias máximas.

  En la Segunda Guerra Mundial, el capitalismo monopolista de Estado se ha desarrollado completamente como nueva etapa en el desarrollo del imperialismo. Willi Dickhut, pionero teórico del MLPD, examinó y calificó esto en todos sus aspectos en su libro Der staatsmonopolistische Kapitalismus in der BRD (El capitalismo monopolista de Estado en la RFA), revelando la traición revisionista de la teoría del imperialismo y del capitalismo monopolista de Estado de Lenin. Con el desarrollo del capitalismo hacia el capitalismo monopolista y capitalismo monopolista de Estado, también cambió el significado y el papel del Estado. "El representante de los intereses del capital en su conjunto se convirtió en un representante de los intereses de un puñado de capitalistas monopolistas… Tan sólo en la tarea de amortiguar las contradicciones de clases y de la represión de la lucha de clases, el Estado ha mantenido su viejo papel como instrumento de poder de la clase capitalista entera." (págs. 57 y 58 de la edición en libro del CAMINO REVOLUCIONARIO No 16 y 17 en alemán).

  La Segunda Guerra Mundial sacudió al sistema imperialista mundial aún más profundamente que la Primera Guerra Mundial. El mundo se dividió en dos campos: el campo capitalista y el socialista. Esto también lo facilitó a los países coloniales liberarse del yugo imperialista, lo cual profundizó la crisis general del capitalismo. En Alemania y otros países imperialistas se produjo un prolongado ascenso económico después de las tremendas destrucciones por la Segunda Guerra Mundial. En los años 1950 y 1960, este ascenso creó los prerrequisitos para la internacionalización del capital monopolista. En el CAMINO REVOLUCIONARIO No 18, publicado en 1979, el MLPD constató: "Los consorcios multinacionales ya existían aisladamente en el siglo XIX, particularmente en Inglaterra y EE.UU. … pero después de la Segunda Guerra Mundial era como un macareo que inundó los países ajenos … La internacionalización de la producción significa una nueva fase en el capitalismo monopolista de Estado, una extensión y al mismo tiempo una mayor concentración de los monopolios." (págs. 135 y 144 de la edición en libro en alemán.).

  Se desarrolló el sistema del neocolonialismo que no es menos rapaz que el antiguo sistema colonial. A través de la imperialista exportación de capitales, sin embargo, las relaciones de producción y de clases en los países oprimidos y dependientes han sufrido un cambio cualitativo. En la gran mayoría de los países, las relaciones de producción capitalistas se volvieron dominantes y se desarrolló una división de clases entre proletariado y burguesía cada vez más fuerte. En la mayoría de los países surgió una gran burguesía reaccionaria, relacionada con el capital financiero internacional, que disponía ella misma de capital industrial y agrario desarrollado. En una serie de países, este proceso ya había llevado en los años 1970 a la formación de monopolios nativos que estaban dependientes de los imperialistas en diferentes grados. Esto ha modificado esencialmente las condiciones para la lucha de clases y la lucha de liberación antiimperialista en estos países.

  Con el triunfo del revisionismo moderno en la URSS (XX Congreso del PCUS, en 1956), el derrocamiento de la dictadura del proletariado y la restauración del capitalismo en la Unión Soviética, la situación mundial otra vez cambió fundamentalmente. Con el desarrollo de la Unión Soviética en socialimperialismo, se desarrolló un sistema mundial imperialista bipolar, con las dos superpotencias EE.UU. y Unión Soviética en la cabeza y los dos bloques militares OTAN y Pacto de Varsovia. El fin de la era de la Unión Soviética socialimperialista fue el punto de partida para una nueva organización de la producción capitalista internacional. Ésta introdujo un nuevo escalón en el desarrollo del imperialismo, una nueva fase de la lucha por el nuevo reparto del mundo. Hoy, la economía mundial es dominada por supermonopolios internacionales, lo cual significa un cambio cualitativo del desarrollo social. "La clase obrera internacional es la decisiva fuerza transformadora de la sociedad en la sociedad capitalista. A su cabeza se encuentra hoy en día el proletariado industrial internacional como portador del modo de producción más avanzado y directo polo contrario al capital financiero internacional, único dominante." (Programa del MLPD, pág. 16).

  Con la nueva organización de la producción internacional, los Estados nacionales se convirtieron en prestadores de servicio para la expansión internacional de los monopolios. Pero el respectivo Estado nacional sigue siendo base de poder política indispensable en la lucha por el nuevo reparto de las cuotas en la producción internacional. Es un sueño pequeñoburgués-revisionista la afirmación del DKP revisionista de que el imperialismo se desprendería de los Estados nacionales a favor de una "maquinaria de fuerza transnacional", y que estos perderían su importancia.

  Propiciados por una enorme exportación de capitales de los países imperialistas a principios del nuevo milenio y en la crisis económica y financiera mundial de 2008-2014, una serie de países antiguamente neocolonialmente dependientes se desarrollaron de países principalmente agrarios en países industriales capitalistas. A través de la formación de capital monopolista y estructuras monopolistas de Estado, surgieron una serie de países neoimperialistas, lo cual es expresión de una nueva cualidad del carácter de crisis general del imperialismo con impronta multipolar. Crece el peligro de una guerra mundial y de una incipiente catástrofe ecológica, la cual cuestiona las bases de existencia de la humanidad. La política fascistoide de Trump, la instalación de una dictadura fascista en Turquía, el giro a la derecha de diferentes gobiernos y la fascistización de los aparatos estatales son el intento reaccionario del imperialismo de salir de su carácter de crisis. Con la polarización social y la erosión del sistema del modo de pensar pequeñoburgués crece la búsqueda de una alternativa social. La fuerza dirigente en el cambio del estado de ánimo que ha comenzado a desarrollarse a nivel internacional, es el proletariado industrial internacional. Esto es un desafío y una oportunidad para el movimiento obrero y marxista-leninista internacional.

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