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Formación de teoría leninista como fundamento ideológico-político de la Revolución de Octubre

Partido Marxista-Leninista de Alemania MLPD, Contribución Nº A02 a la „discusión internacional en Internet sobre el significado de 100 años de Revolución de Octubre“, 19 de abril de 2017

La gran Revolución de Octubre de 1917 inició por primera vez en la historia de la humanidad una fase de transición del capitalismo al socialismo. Aunque no se haya desatado la revolución proletaria en los demás países imperialistas la Revolución de Octubre, sí, fue un histórico éxito revolucionario sobre la base de la unidad entre la teoría y la práctica.

Éste fue solo posible por una precedente discusión ideológica en todos los aspectos librada por Lenin sobre todos los puntos centrales, que debían ser resueltos prácticamente en la construcción del partido revolucionario y en la revolución proletaria. Entre las diferentes organizaciones y partidos, que actualmente defienden la importancia de la Revolución de Octubre para el futuro de la humanidad, a menudo todavía se menosprecia precisamente esta importancia vital del trabajo teórico, ideológico como combate preliminar de la revolución socialista internacional. Pero, es necesario aprender del método y de la teoría de Lenin, con el cual él elaboró el fundamento ideológico, político y organizativo de la Revolución de Octubre y lo impuso en la lucha contra todos los matices de la ideología burguesa y de las corrientes pequeñoburguesas en el movimiento obrero.

Lenin dijo, "Sin teoría revolucionaria no puede haber tampoco movimiento revolucionario … sólo un partido dirigido por una teoría de vanguardia puede cumplir la misión de combatiente de vanguardia." (Lenin, ¿Qué hacer?, Ediciones en lenguas extranjeras, Pekín, 1975, págs. 31 y 32). El estudió los escritos de Marx y Engels, en particular su método dialéctico-materialista y lo aplicó también en el análisis del desarrollo del capitalismo en Rusia, así como en la lucha por el partido proletario y su estrategia y táctica. Libró una lucha ideológica intransigente contra los conceptos idealistas de los populistas que se opusieron al desarrollo del capitalismo en Rusia y suponían que el campesinado y no la clase obrera debía jugar el papel principal en la revolución. Lenin, por el contrario, dio la prueba que justamente debido a la transformación del modo de producción feudal en capitalista en el campo, con el moderno proletariado industrial también se cristalizó la decisiva fuerza revolucionaria. Lenin desarrolló la idea de la alianza entre los obreros y los campesinos. De esto hay que extraer enseñanzas para la situación actual en la cual se ha impuesto el modo de producción capitalista en todo el mundo, pero que hay países donde existen todavía condiciones feudales o semifeudales en el campo.

Su escrito ¿Qué hacer?, elaborado en Munich, en 1902, no solo fue un apasionado llamamiento a organizarse mejor y superar el carácter de círculo y los métodos artesanos aún predominantes en aquel tiempo en la construcción del partido. El escrito fue una sistemática discusión ideológica con la influencia de la ideología burguesa y pequeñoburguesa en forma de un culto a la espontaneidad y la negación del papel dirigente del partido. Una renuncia a la elaboración y el desarrollo continuo de una línea ideológico-política para el tiempo actual condenaría a los revolucionarios a ir a la zaga del movimiento espontáneo de las masas. Éste toma hoy día un gran ascenso en muchos países, pero está más o menos influido por ideas burguesas y pequeñoburguesas. Por eso tiene prioridad la construcción de un partido marxista-leninista en cada país, para lo cual Lenin, con su escrito Un paso adelante, dos pasos atrás, había desarrolló una clara base ideológica. Tomando esto como línea directriz, el MLPD ha construido un partido revolucionario de nuevo tipo que trabaja sobre la base del modo de pensar proletario, en las complicadas condiciones del imperialismo alemán y de la nueva organización de la producción capitalista internacional.

Después de la derrota de la revolución de 1905 Lenin escribió la obra Materialismo y Empiriocriticismo, en la lucha contra el liquidacionismo emergente, en su mayoría sostenido por intelectuales pequeñoburgueses en el partido. Defendió aquí el materialismo dialéctico contra un revisionismo filosófico y sus intentos de reactivar el idealismo en ropaje del marxismo. Esta obra y los escritos redactados más tarde Cuadernos filosóficos, pero también artículos más cortos, tales como Sobre el problema de la dialéctica, son armas teóricas indispensables para hacer exitosamente frente al empiricocriticismo de nuevo tipo, el positivismo, actualmente muy difundido. Éste es una base ideológica del anticomunismo moderno y desmienta la existencia de leyes objetivas en la naturaleza y la sociedad que actúan independientemente de la voluntad de los seres humanos. Con ello niega también la necesidad y la posibilidad de elaborar una estrategia y táctica para revolucionar la sociedad y realizarla.

Tomando en cuenta los nuevos fenómenos y cambios esenciales por el desarrollo del capitalismo de libre competencia en capitalismo monopolista/imperialismo, Lenin realizó un decisivo desarrollo del socialismo científico. Nació su obra pioneraEl imperialismo, fase superior del capitalismo–, y hasta el día de hoy sus enunciados fundamentales han sido confirmados una y otra vez. Con ella cualificó la esencia del imperialismo, esencia que hasta ahora no ha perdido su validez general: "El imperialismo es la época del capital financiero y de los monopolios, los cuales traen aparejada por todas partes la tendencia a la dominación y no a la libertad. La reacción en toda la línea, sea cual fuere el régimen político; la exacerbación extrema de las contradicciones en esta esfera también: tal es el resultado de dicha tendencia." (Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo, Ediciones en lenguas extranjeras, Beijing, 1991, pág. 156). Lenin llamó al zarismo un "imperialismo militar-feudal" (citado en Stalin, Los fundamentos del leninismo, tomo VI, pág. 1051 ). Sobre esta base, el partido bolchevique, durante la primera guerra imperialista se evidenció como único partido que no se desvió asumiendo una posición socialchovinista de defender la patria, sino que se mantuvo fiel en la causa del socialismo y del internacionalismo y organizó la revolución contra el gobierno imperialista del propio país.

De agosto hasta septiembre de 1917 Lenin redactó su obra El Estado y la revolución refutando no solo el oportunismo en la cuestión del Estado que predominó en la gran mayoría de los partidos de la II Internacional, sino preparando ideológicamente a los bolcheviques para llevar a cabo la revolución socialista proletaria. Basándose en las doctrinas de Marx y Engels sobre la dictadura del proletariado como sociedad transitoria del capitalismo al socialismo, Lenin estableció los fundamentos de cómo se podía realizar esta transición en las concretas condiciones socioeconómicas de Rusia.

En su análisis del imperialismo, Lenin partió de la movilidad interna y de la transformación del imperialismo. En su escrito Por el pan y por la paz, publicado en diciembre de 1917, escribió: "El capitalismo, que en su desarrollo se ha transformado en imperialismo, es decir, en capitalismo monopolista, se ha convertido, bajo el influjo de la guerra, en capitalismo monopolista de Estado. Hemos alcanzado ahora este grado de desarrollo de la economía mundial, y este grado es el umbral del socialismo." (Lenin, en Obras Completas, tomo 35, Editorial Progreso, Moscú, 1986, pág. 179). Sin duda Lenin mismo habla aquí de un nuevo grado y de un cambio esencial en el desarrollo de la economía política del imperialismo. Esto muestra que hay que diferenciar entre la esencia de validez general, es decir la esencia general del imperialismo, y la esencia particular del imperialismo que se encuentra en transformación.

Con la nueva organización de la producción capitalista internacional desde los años 1990, el surgimiento de supermonopolios internacionales se convirtió en un rasgo característico en el desarrollo del sistema imperialista mundial. La propensión general del imperialismo a las crisis se está desarrollando universalmente. En los sistemas de producción que engloban a todo el mundo y en las zonas económicas especiales adjuntas ha surgido un proletariado industrial internacional, organizado más allá de las fronteras nacionales. Ello significa un cambio cualitativo del desarrollo social, una nueva fase en el desarrollo del imperialismo y un cambio de su esencia particular donde se desarrolla una interacción global de las luchas clases nacionales e internacionales, en la cual el proletariado industrial internacional que se ha desarrollado recientemente juega el papel decisivo.

Dieter Ilius/MLPD

1 Ediciones Vanguardia Obrera, Madrid, 1984.

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