No al terrorismo imperialista contra el pueblo venezolano
En la madrugada de este sábado 03 de enero, el pueblo de Venezuela ha sido víctima de un feroz ataque terrorista perpetrado por el gobierno fascista de Donald Trump.
La ciudad de Caracas, otros Estados y regiones, despertaron bajo los estruendos del bombardeo de aviones y helicópteros que sobrevolaban el espacio, aterrorizando a todo un pueblo que se resiste a entregar su soberanía y sus recursos naturales a quienes han considerado siempre que América les pertenece.
En esta criminal acción han sido secuestrados el presidente Constitucional de la República Bolivariana, Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores.
Ante este crimen de Estado, los venezolanos se encuentran tirados en las calles en expresión de apoyo al gobierno de Nicolás Maduro y exigiendo la libertad inmediata de él y de su esposa, así como el retiro de las tropas invasoras.
Las fuerzas Armadas venezolanas y todos sus organismos de seguridad, además de reiterar su lealtad al presidente Nicolás Maduro y a la Revolución Bolivariana, mantienen el control de la situación y llaman a la población a no perder la cordura, realizando cualquier acto que pueda servir de pretexto a las fuerzas interventoras para cometer cualquier locura de mayor dimensión.
La Coordinación Internacional de Organizaciones y Partidos Revolucionarios (ICOR) se solidariza plenamente con la nación venezolana y condena de manera enérgica la intervención militar de su territorio por parte del imperialismo estadounidense.
Defendemos por principio y por derecho la autodeterminación de los pueblos y, en ese sentido, exigimos el retiro inmediato de las fuerzas interventoras del suelo venezolano.
De manera similar, rechazamos la actitud de los organismos internacionales que hasta el momento no se han pronunciado al respecto. Consideramos que ante la magnitud de este hecho terrorista debe generarse una actitud inmediata de condena.
Exhortamos a todas las organizaciones revolucionarias de América y del mundo a pronunciarse en solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela. Este crimen no solo afecta a la nación venezolana; con el mismo se pone en riesgo la seguridad de los demás países que se oponen al dominio yanqui en la región, como son los casos de Cuba, Colombia, Nicaragua y otros.
¡Fuera la presencia yanqui de Venezuela y del Caribe!
¡Viva la autodeterminación de los pueblos!
¡Viva la Revolución Bolivariana!